Nueve locales, un padrón de técnicos que compra todas las semanas y un depósito que mueve stock todos los días. Si tu producto es bueno y el número cierra, te compramos.
No te pedimos consignación ni "vemos cómo sale". Compramos, pagamos y vendemos.
En tiempo y forma, previo acuerdo. SE CUMPLE. Es lo primero que pregunta cualquiera que ya se quemó.
No somos un cliente más: somos tu canal de distribución y tu termómetro de mercado a la vez. Nueve locales colocan tu producto, y los técnicos que lo montan todos los días nos dicen qué falla, qué se pide y qué dejó de entrar. Ese dato vuelve a vos.
Pocas preguntas por pantalla, de lo fácil a lo importante. Lo único obligatorio es tu nombre y tu WhatsApp — el resto, lo que quieras contestar.
Con el nombre y el WhatsApp ya alcanza para que te escribamos. Todo lo demás es para no hacerte repetir nada cuando hablemos.
Las redes acá no son para verificarte, son para conocerte: qué mercadería mostrás, hace cuánto y con qué seriedad. Es lo mismo que hacés vos con nosotros.
Define con quién estamos negociando el precio de verdad. Al que importa directo se le compra distinto que al que ya compró acá.
Nadie manda la lista de entrada, y está bien. Por eso es opcional: si preferís mandarla cuando hablemos, te escribimos nosotros.
Ésta es la pregunta que decide todo. El RMA es donde se gana o se pierde plata de verdad, y el que contesta claro acá ya se diferencia del resto.
Campo abierto a propósito. Es donde aparece el negocio que no se te ocurrió — y el que más se lee de todo el formulario.
Tu propuesta cae al padrón como tipo = DISTRIBUIDOR, en estado pendiente. Cuando escribas por WhatsApp ya vamos a saber que ese número no viene a comprar: viene a ofrecer, y te pasamos con quien decide.
Si querés adelantar, mandanos la lista o unas fotos de la mercadería por WhatsApp y lo miramos hoy mismo.